19 septiembre 2011

1º de Mayo, en el noroeste rosarino

Un club de barrio que
se quedó sin su cancha
Se trata de un institución de la zona norte de la ciudad que
se encuentra en juicio por la posesión de un terreno que ocupaba

(Por Paola Aristizabal y Maximiliano Quintana) El club 1° de Mayo fue fundado hace más de 35 años por los primeros habitantes que se instalaron en el populoso barrio Rucci, ubicado en la zona norte de la ciudad de Rosario. Las instalaciones de dicha institución tienen lugar, desde sus orígenes, en el corazón de la barriada que lo vio nacer. En ellas, cientos de personas, en su mayoría chicos y adolescentes, practican a diario diferentes deportes, que van desde los más comunes como el fútbol y el básquet hasta los otros que no lo son tanto, como el patín artístico, el vóley o el handball. El club también cuenta con una pileta olímpica climatizada donde se llevan a cabo actividades tales como la natación o el waterpolo. Pero, hace un tiempo, esta institución sufrió la quita de un predio en donde se desarrollaba la práctica del fútbol en categorías juveniles y primera división. Esta polémica determinación de las autoridades municipales de despojar al club de dichas tierras hizo que las inferiores de 1 ° de Mayo debieran trasladar su localía hacia otras canchas.
Esto fue algo que incomodó tanto a chicos como a padres, a tal punto que, de a poco, se fueron alejando de la institución. Hoy, "El Rucci", como lo llaman sus hinchas y socios, no tiene ni fútbol juvenil ni de primera división.
Todo el problema comenzó hace 5 años. El club, desde sus inicios, siempre tuvo la cancha de las divisiones juveniles en el predio de Palestina y Camino de los Granaderos, justo en el límite con el barrio La Cerámica y a la entrada de la autopista Rosario - Santa Fe. Nunca había habido ninguna clase de problema. La Municipalidad estaba de acuerdo con que el club usara esas tierras, que las autoridades de la institución siempre creyeron que eran fiscales. "Nosotros instalamos la cancha de 11 en ese lugar porque no teníamos lugar en los terrenos donde está la sede del club. Pero esto fue hace mucho, cuando se inició el club", contó el actual presidente de 1° de Mayo y socio fundador Rodolfo Salazar. "Permanentemente se consultaba a las autoridades municipales para que no hubiera problemas. Siempre nos dijeron que eran tierras fiscales y que, como dice la ley, después de 20 años de ocupación pasarían a ser nuestras", aseguró Salazar.
En cambio, desde la Municipalidad aseguraron que en el club nunca se preocuparon por quedarse con el predio. “Las autoridades de la institución siempre fueron advertidas de lo que podía pasar y ellos nunca se movieron como correspondía, jamás presentaron papeles o algo parecido”, afirmó un integrante de la Subsecretaría de Clubes de la ciudad, que prefirió reservar su identidad. “Un día apareció un comprador y el terreno fue vendido. Pero ellos lo perdieron, nunca hicieron nada para quedárselo”, sostuvieron.
“Legalmente existen distintas maneras de ocupar las tierras en la Argentina. Algunos son propietarios, otros poseedores y también hay otros a los que se lo llama tenedores“, afirmó el abogado Héctor Mansilla, de vasta experiencia en conflictos de esta índole. “El propietario -dijo Mansilla- es aquél que tiene escritura sobre las tierras, independientemente del uso que les dé a las mismas. El derecho de propiedad es el mejor derecho que se puede tener sobre una cosa, pero no es el único“.
En cambio, sostuvo el abogado, el poseedor es aquél que no tiene escritura sobre las tierras que ocupa, pero se comporta como si fuera el único y real propietario de ellas. “También se encuentra protegido por las leyes argentinas”, afirmó. Y, en último lugar, se encuentra el tenedor, que “es quien ocupa el terreno, pero reconociendo que otra persona es la propietaria”, y por lo tanto puede ser desalojado en el momento en que lo decida el titular de dicho inmueble. “Como ejemplo de simples tenedores podemos mencionar a aquéllas personas que tienen contratos de alquiler”, aseguró el magistrado. Y también afirmó: “Se puede decir que el que tiene los títulos sobre las tierras no es el único que tiene derechos sobre ellas. El poseedor también tiene derechos reconocidos por nuestra ley cuando cumple determinados requisitos”.
El reclamo de los directivos del club de la zona norte de Rosario se basa, principalmente, en que en Argentina existen derechos derivados de la posesión, lo que da la posibilidad de poder adquirir esas tierras y llegar a ser reconocido como dueño legítimo de ellas a través de lo que la ley llama el juicio de prescripción veinteañal. “Para la ley en nuestro país el derecho de propiedad sobre un inmueble se pierde por la posesión continua durante veinte años de otra persona”, afirmó Mansilla. Y dijo también que la posesión puede ser ejercida en cualquier tipo de inmuebles, sean de particulares, sociedades o empresas, o fiscales.
“Para conseguir la documentación que diga que el poseedor en realidad es dueño, se debe hacer un juicio, que se denomina de prescripción veinteñal”, sostuvo el abogado. Algo que desde el club dicen que se inició hace varios años, aunque desde la Municipalidad afirman que esto no es cierto.
Mansilla contó que este tipo de juicio se inicia cuando el poseedor se presenta ante un juez en el fuero civil y le pide que declare que él ha pasado a ser dueño de ese terreno por haberlo poseído por más de veinte años, usándolo como si fuera el real dueño y sin reconocer en otro la propiedad. “El uso que le dábamos al terreno es conocido por todos los que viven en la zona y nunca sufrió una interrupción, es decir que es un hecho público”, afirmó el presidente de la institución.
“La ley convierte en propietario perfecto, que es aquél que tiene los títulos y la posesión de un inmueble, a quien ejerció la posesión como dueño durante muchos años”, contó Mansilla. Y dijo que, con eso, el poseedor sabe que el bien va a ser suyo para siempre y podrá disfrutarlo sin temor a ser desalojado.
En el medio de todo este conflicto se encuentra Eduardo Gutiérrez, que es quien adquirió, según el municipio, de manera legal ese terreno. “Yo compré esas tierras porque eran fiscales, se las compré al Estado”, aseguró el empresario rosarino dueño de varias estaciones de servicios en la ciudad. “La idea siempre fue instalar un hotel o una estación de servicios en ese lugar”, dijo Gutiérrez, pero sostuvo que actualmente no hay nada porque “la justicia debe resolver qué se va a hacer con ese terreno”.
“Desde el municipio siempre sostuvieron que ese terreno no tenía dueño, por eso lo compré”, afirmó el empresario, quien se reconoció como dueño legítimo del inmueble en cuestión. “Los papeles dicen eso”, aseguró.
Hay diferentes versiones. Cada una de las partes involucradas en este conflicto aseguró tener la verdad. Lo cierto es que no hay nada claro de lo que va a pasar con ese predio, que actualmente es un terreno baldío donde la gente arroja mucha basura. Será tarea de la Justicia resolver el problema. La única y triste realidad es que cientos de chicos se quedaron sin su cancha, sin su lugar de entrenamiento y, quienes no tienen la posibilidad de ir a realizar las actividades físicas a otro lugar, deambulan las tardes enteras por las calles del barrio.