Una historia de trabajo
sacrificio y dedicación
Maximiliano Luis Márquez es de Avellaneda, norte de Santa Fe
desde muy chico dejó su cuidad para cumplir el sueño de boxear
(Por Verónica A. Farias) Son varias las historias de deportistas que se ven marcadas por un esfuerzo enorme, el paso de obstáculos y el sacrificio por llegar a su meta. En este caso la historia se resume en un nombre, Maximiliano Luis Márquez. Es boxeador, oriundo de la cuidad de Avellaneda, norte de la Provincia de Santa Fe. Tiene 22 años, es hijo de un recordado y apreciado boxeador local, Luis Márquez. Su gusto por la actividad es una herencia familiar, tanto que su hermano menor, Nicolás, también practica el deporte.
Maxi, como lo llaman quienes lo conocen de toda la vida, supo prevalecer a cada obstáculo que le puso la vida y con mucho esfuerzo está forjando una carrera que, según los que saben de esto, no sólo parece brillante, sino que promete a futuro.
- ¿Cómo de definís como boxeador?
- Como estilista, es decir, un boxeo que le gusta a la gente.
- La mayoría de los grandes boxeadores son oriundos de Buenos Aires, ¿crees que al ser del interior es más complicado forjar tu carrera?
- Si se complica un poco por que uno tiene que dejar a la familia y además es un sacrificio. Es difícil, pero yo al menos me acostumbré a eso.
A los esfuerzos que muchos deben hacer, simplemente porque vienen de la mano con el deporte que se elige, se le agrega dejar el lugar en el que se nació y adaptarse a otros ambientes. El boxeador comenzó de lleno con la actividad a los 16 años, con su padre, quien ofició de incentivador, en una primera etapa, para después ser entrenador de sus primeros pasos. Márquez supo ir en busca de su sueño.
- ¿A qué edad te fuiste de tu ciudad?
- Estoy en Buenos Aires hace ya cuatro años. Vine cuando tenía 17 años para los 18 y me quedé acá. Vivo con mi entrenador, Fernando Muñoz, en San Isidro. Me queda cerca el gimnasio y él me ayuda a manejarme. Mi instructor tiene su familia acá por lo que se me hace un poco más fácil; es una ventaja tenerlo conmigo porque sabe mucho.
- ¿Sos de volver seguido a tu lugar de origen?
- Y sí, cuando Muñoz me da permiso, no es que yo decido, sino que él me dice cuando puede ser y yo le hago caso porque él es el que sabe.
La vida devuelve, a su manera y con sus tiempos, todo lo que se entrega para llegar a la meta. Tal vez, uno de los premios más importantes que Márquez pueda recibir son las experiencias, los nuevos amigos, que viven su misma situación, y el orgullo de llevar el nombre de la cuidad, que lo vio nacer, hacia el mundo.
-El sacrificio que hacés al dejar a tu familia, viajar y otras tantas cosas te dejan disfrutar de lo que haces?
- En realidad si, porque se hace mucho sacrificio y después que ganás una pelea se festeja y aprovechás a estar con tu familia. Disfruto a pleno porque vuelvo a mi cuidad y estoy con toda mi gente aunque por lo general sean pocos días.
Márquez, comenzó como amateur brillantemente. Tanto, que junto a otros deportistas del norte de la provincia dejó a la Asociación Santafecina de Boxeo en lo más alto del amateurismo nacional. Es que Maximiliano, se consagró ya en esta etapa de su carrera, cuando fue parte de los deportistas en el Cenad y además participó en la Selección Nacional bajo las ordenes del profesor Héctor Morales. Es campeón Pluma Argentino, sudamericano y Latino. Además obtuvo la medalla de bronce en los juegos Odesur, disputados en 2006.
- Y ahora que tu carrera esta en ascenso y sos más conocido ¿cambió tu trato con la gente?
- No, el trato sigue siendo igual. Sigo siendo Maxi y me conocen más por mi viejo que fue boxeador. Pero me tratan re bien, como siempre.
-Qué sensación te dejó tu paso por el Cenard y formar parte de la Selección
- Y mucha experiencia, lo que viví fue algo muy lindo y positivo. Porque estaba con muchos deportistas, eso me sumó experiencia. Y estar en la selección fue lo más lindo que me pudo pasar.
-¿Había otros deportistas en tu misma situación?
- Algunos de los chicos, que no son profesionales están en la misma que yo. Pero había también chicos de Buenos Aires, que son la mayoría. Hoy los sigo viviendo, seguimos compartiendo cosas.
El 19 de julio de 2008 se despidió del amateurismo en el Club Adelante, para comenzar a hacerse camino en el mundo del profesionalismo. Hoy suma seis peleas como profesional, y está invicto. Su primera contienda en esta condición fue el 27 de septiembre del mismo año, en Córdoba, ante Roberto Rojas, en la que ganó por puntos. El 29 de noviembre en Tigre, Buenos Aires, venció por nocaut técnico a Sergio Estrela. En Cutral Co, Neuquén, el 25 de Abril de este año, le ganó por nocaut a Eduardo Carrasco. La próxima fue nocaut técnico en Río Tercero, Córdoba, el 30 de mayo a Matías González. El 22 de agosto en reconquista, Santa Fe, le ganó por puntos a Juan Carlos Cejas y su última disputa fue el 9 de agosto, en Moreno noqueó a Germán Amado.
- ¿Qué expectativas te tenés en este deporte?
- Mi sueño es ser campeón del mundo, esa es mi meta. Pero también sé que tengo que seguir entrenando y cada oportunidad que tenga, aprovecharla y sacar algún logro como siempre pensamos.
-¿Cuáles son tus objetivos a futuro?
- Hoy en día tengo solamente peleas que vienen por mes y me vengo preparando más que nada para eso.
Ha estado ya en muchos países y lo que ayer parecía muy lejano y complicado, hoy es una realidad. Ha triunfado frente a muchos obstáculos y rivales. El chico de 22 años vive con las mismas expectativas con las que comenzó su padre Luis y las que lo llevaron a San Isidro. Aunque en la actualidad sus sueños son más grandes, él conserva las mismas fuerzas, algo que seguramente lo llevará a lo más alto.