Argentina debutará en
el Mundial de lacrosse
Rodrigo Miquelarena, integrante del seleccionado nacional,
contó su experiencia y la participación en la cita de Manchester
(Por Rocío Farragut) Rodrigo Miquelarena tiene 23 años y hace uno y medio que juega Lacrosse. Este deporte es un juego rápido entre dos equipos de diez jugadores, cada jugador usa un palo con una red en la parte superior, para pasar y agarrar una pelota de goma con el objetivo de meter goles embocando la pelota en el arco del equipo contrario. Junto a sus amigos comenzó a jugar con un palo de escoba y un tacho de lavandina atados con alambre. Recién este año pudieron conformar un equipo para viajar al mundial que se realizará en Manchester (Inglaterra).
Este deporte tan poco conocido en Argentina se practica mucho a nivel universitario en los Estados Unidos. Miquelarena dialogó con Deportea y despejó dudas respecto del deporte y su experiencia personal.
- ¿Es el primer mundial de Lacrosse en el que clasifica Argentina? ¿Por qué este año si entró y años anteriores no?
- Este es el primer mundial en el que va a participar Argentina. No pasó por un proceso de clasificación sino que fue invitada, lo que se llama un wild card (este término significa que fue invitado por los organizadores). El desarrollo de Lacrosse en Argentina es muy escaso y recién el año pasado se conformó un seleccionado.
Con respecto a los mundiales, la inscripción es abierta para todos los países que pertenezcan al organismo internacional a fin de no excluir naciones y fomentar el desarrollo del deporte. Fuera de lo que es la competencia mundialista, también estamos esperando la confirmación del primer campeonato Panamericano que se llevará a cabo en octubre del 2011 en México en las ciudades del Distrito Federal o Monterrey.
- ¿Cómo está conformado el equipo? ¿Cómo se organizan para entrenar con los chicos que juegan afuera?
- El equipo está conformado por nueve residentes en Argentina y ocho en Estados Unidos. Los que estamos en Buenos Aires nos reunimos cuatro veces por semana y adecuamos los horarios a las obligaciones laborales o universitarias de todos. Por su parte, los integrantes extranjeros del equipo se entrenan en forma individual ya que por cuestiones de distancia no pueden entrenar con nosotros. El primer contacto que tendremos como equipo será cuatro días antes del primer partido.
- ¿Reciben algún apoyo del sector público?
- No existe apoyo del gobierno, un poco por no tener una asociación bien consolidada, lo que hace tener nula capacidad de gestión, y otro tanto por ser un deporte amateur desconocido. Nuestro objetivo es que este mundial sea un trampolín que nos permita llamar la atención de los sponsors. Además, Argentina es un país que tiene una cultura futbolística muy fuerte y las empresas y el Estado no apuestan mucho a diversificar porque les resulta riesgoso. Será uno de nuestros principales desafíos encontrar un mercado propicio para desarrollar y expandir el deporte en el país.
- ¿Contra qué equipos se van a enfrentar en Manchester?
- Por el momento están sorteados las primeras rondas y nos tocó Austria, Holanda y Polonia, jugaremos en ese orden a partir del 16 de julio. El equipo más difícil es Holanda que tiene varios jugadores que participaron del lacrosse universitario en Estados Unidos. De los otros dos rivales no tenemos mucha información pero, de todos modos, todos tienen más entrenamiento y estructura que nosotros. A partir de la segunda ronda no sabemos con qué países nos vamos a enfrentar. Son 32 participantes y las combinaciones son muchas de acuerdo a los resultados de los grupos.
- En relación al grupo, ¿Hay alguno que viva del Lacrosse acá en el país? Si la respuesta es no, ¿Por qué crees que no hay posibilidades de dedicarse de lleno a esta disciplina?
- No, nadie vive de este deporte y por muchos años va a ser muy difícil que suceda. Hoy los deportistas que viven de sus disciplinas lo hacen porque encuentran un lugar en el mercado, no solo jugando sino con publicidades, apareciendo en televisión, marcas deportivas, instituciones, etc. En Argentina no hay ningún nicho que permita comercializar el deporte y no rinde económicamente a ningún jugador por más bueno que sea.
- ¿Qué expectativas tenés con respecto a lo que puede significar un mundial para el equipo?
- A nivel grupal, el mundial va a ser un paso fundamental. Cualquier persona que compartió deportes en equipo sabe que hay un montón de situaciones que hacen a la unión. Defender los colores de un país por más que seamos amateurs y no tengamos un apoyo masivo mueve voluntades impensadas y genera, por lo menos en mí, un valor agregado. Enfrentar situaciones adversas como pagarse un viaje o enfrentar equipos más preparados también hace a la unión de grupo.
- Y en lo personal, ¿Qué crees que aporta a tu vida este viaje?
- En lo personal no tiene un valor tangible, no se puede medir, primero es un orgullo representar a un país: es el sueño del pibe. Si bien esto difiere bastante de jugar un mundial de fútbol, la esencia de defender el país está latente. No se puede medir el orgullo de sentir que estás representando a tu familia y tus amigos y tampoco se puede tener noción de lo que estas experiencias de vida aportan a la vida cotidiana de cada uno, a la carrera profesional.
-¿Crees que la situación de este deporte puede cambiar a partir del mundial?
-No estoy en condiciones de afirmarlo porque sería adivino, pero sin dudas el mayor objetivo en común y a lo que todos apuntamos es que este mundial sirva como disparador para el deporte en el país. Queremos generar que se multiplique la cantidad de jugadores, que se acerquen los sponsors y de esta manera despertar el interés de los clubes sociales, escuelas y universidades.