PALABRA DE TOMASSETTI
Predicar la enseñanza
es la carta del éxito
El buen resultado de las selecciones intermedias de la ciudad
tiene un sustento que se ampara en la bandera de la formación
(Por Juan Manuel Speerli) Lo más importante en la formación de nuevos talentos en cualquier deporte no está supeditado a lo que puedan indicar los resultados en cada competencia. Todo lo contrario. La etapa de desarrollo genera efectos auspiciosos más allá de lo que digan los números. Y en el básquet rosarino se busca permanentemente el perfeccionamiento de todos los fundamentos que implica el deporte mentado a nivel nacional por León Najnudel. El entrenador de las selecciones rosarinas de intermedias, Gabriel Tomassetti, es uno de esos formadores que intenta sacarle el máximo potencial a la inmensa cantidad de jugadores que sueñan con emular a los muchachos de la Generación Dorada.
“Trato de pregonar el espíritu de sacrificio y garra. Quiero que los chicos dejen todo en la cancha y que vayan siempre al frente. Pero por otra parte, me gusta mucho trabajar en el aspecto defensivo, que es un tema que a los jugadores mucho no les gusta”, explica el también asistente técnico de la selección argentina sub 15 que coordina Enrique Tolcachier. Sin embargo, indica que “también hay que trabajar mucho en la técnica individual, que incluyen los fundamentos defensivos y ofensivos”.
La selección santafesina sub 15 que incluso entrena en los campeonatos argentinos, acaba de obtener un gran resultado a fines de mayo en Mar del Plata, cayendo en la final 65-63 frente al combinado cordobés. “Jugamos con una base importante de chicos que pertenecen a la liga rosarina (N de la R: siete de doce) y la verdad que nos fue muy bien. A diferencia nuestra, Córdoba cuenta con una mayor competencia a nivel de clubes y los chicos juegan mucho más que acá”, manifiesta Tomassetti. Otro de los puntos analizados por el profesor de Educación Física tiene que ver con el nivel de competitividad que ostentan los clubes de la provincia mediterránea. Por ejemplo: en la Liga Nacional de Básquet, Atenas es un animador constante; en el Torneo Nacional de Ascenso, cuenta con San Martín de Marcos Juárez y 9 de Julio de Río Tercero; y en la Liga Nacional “A”, tres equipos compitieron en la última edición. Al respecto, Tomassetti dijo que en Rosario no se hacen trabajos a largo plazo y por eso no se ven equipos de la ciudad en las grandes ligas. A su vez, agregó: “Rosario Central puede hacerlo reclutando chicos que luego sean volcados en la Primera división. Pero sin dudas que todo debe estar organizado y puesto en fecha sin que interfieran los resultados”.
Gabriel estará al mando de los seleccionados rosarinos sub 17 y sub 19 que disputarán los respectivos torneos Interasociaciones y seguramente buscará repetir el resultado que consiguieron los infantiles en la localidad de Ceres en abril obteniendo el primer puesto. Una de las causas positivas de la victoria se debió a la altura de los jugadores. “Hubo una evolución a diferencia de años anteriores e inclusive se notó en la final ganando por cuarenta puntos”. Esa ventaja no fue determinante en el torneo Argentino de Mar del Plata pero sin dudas, contar con una base rosarina en el plantel, condujo a que se revalidara el éxito a nivel provincial.
Tomassetti parece ser un tipo tranquilo que intenta transmitir su conocimiento a los más chicos, pero también es un hombre con ambiciones personales. “Mi principal objetivo sería dirigir alguna categoría de la selección argentina más allá del puesto que ocupo. Como así también me gustaría comandar un equipo de Liga, pero tengo otras obligaciones y tiene que ser una propuesta más redituable”.
Como alguna vez dijo Marcelo Bielsa: “El éxito es una excepción y no un continuo”. La etapa formativa de jugadores es parte de un largo proceso que intenta llevar al máximo rendimiento a los innumerables chicos que practican un deporte. En el básquet doméstico muchos sueñan con llegar, pero para lograrlo deben absorber todo lo que puedan transmitirle sus entrenadores. Y Gabriel Tomassetti es uno de ellos, amigo de la enseñanza pero que no se desvive por los resultados.