LOS DEPORTISTAS ACLARAN
Falencias en el deporte
amateur de la ciudad
Muchos países apoyan económicamente a sus deportistas pero
Argentina no porque la actividad a este nivel es muy costosa
(Por Bruno De Gaetano y Federico González Angelastro) Los deportistas amateurs de la zona no cuentan con el apoyo necesario para poder vivir del deporte y por eso deben salir a buscar otros tipos de trabajo para subsistir. Tales son los casos de los taekwondistas Mauro Beccaria (quien trabaja en un negocio que se dedica a la venta de agroquímicos), Alfredo Centis (que es docente en una escuela primaria) y el yudoca Matías González al que, afortunadamente para él, todavía lo mantienen sus padres pero está en cuarto año de la facultad porque sabe que del deporte no va a poder vivir. Esta vida paralela que realizan estos practicantes no les permite desarrollar al máximo su capacidad en sus respectivas disciplinas y a raíz de eso se ven imposibilitados de tener un rendimiento óptimo para que en un futuro puedan llegar a ser olímpicos.
En otros países, como Cuba o China, los deportistas de las distintas disciplinas obtienen becas por parte del gobierno que les permite dedicarse las 24 horas del día a entrenar y a enfocarse únicamente en los objetivos primordiales. Con esta comparación Beccaria manifestó: “Muchos países apoyan a pleno económicamente a sus taekwondistas, a nosotros no. Esto implica una desventaja ya que no sólo tenemos que preocuparnos por entrenar y clasificar, sino también por conseguir el dinero que hoy en día y en nuestro país cuesta tanto”. Por su lado, Centis dijo: “Para poder avanzar dentro del rubro, además de rendir al 100 por ciento día tras día, necesito aprobar los exámenes correspondientes para poder crecer como deportista de artes marciales y eso cuesta mucho dinero, el cual sale de mi bolsillo”.
En tanto, el vicepresidente la Asociación Rosarina de las Entidades Deportivas Amateurs (Areda) Luis Greppi aclaró que estos deportistas “reciben ayuda económica por parte de la provincia y a través de las federaciones o asociaciones”, y confesó que desconoce los montos de dinero que les dan pero que sabe que se les otorgan subsidios a selecciones y equipos federados. A lo que luego agregó: “También reciben subsidios los clubes con aportes de capital privado. Este dinero es un porcentaje del impuesto que pagan las empresas que aceptan participar en estos eventos, destinado por la provincia a subsidiar a los clubes en condiciones de recibirlos”.
En parte lo que declaró el viceprecidente de la Areda es cierto, pero por otro lado no se justifica ya que el deportista no cuenta con una ayuda suficiente. Eso los obliga a salir a buscar distintos apoyos en diferentes empresas, como fue el caso de Beccaria que en 2007 viajó a la ciudad inglesa de Birmingham y, si bien contó con un poco de apoyo de la Municipalidad de Venado Tuerto y del senador provincial Ricardo Spinozzi, la mayor parte del dinero vino de la ayuda de una famosa compañía que se dedica a fabricar amortiguadores.
Pero la vida de esta gente no es sólo competir, también tienen que entrenar y ponerse a punto para los eventos. Sobre esto Beccaria y González admitieron recibir un subsidio de aproximadamente 200 pesos mensuales por parte de la provincia por practicar sus respectivas actividades. Sin duda es una suma de dinero verdaderamente insignificante teniendo en cuenta la economía de hoy en día, y más escasa aún si se piensa en competir afuera del país.
Al respecto, el yudoca González comentó resignado: “Desde arriba te hablan mucho, te prometen pero después te dan muchas vueltas para cumplir”. Esta declaración se asimila con lo sucedido unos meses atrás con algunos deportistas rosarinos quienes manifestaron a través del diario La Capital la falta de diálogo con el director de deportes de la ciudad Rolando Del Lago.
En lo que va del año, Beccaria sólo se ha limitado a participar de los eventos nacionales por motivos económicos. Peor es el caso de Matías González que no ha podido participar en ningún evento fuera de la ciudad por las mismas razones. En tanto Centis, por motivos laborales tampoco ha podido presentarse en los grandes torneos. Acorde a esto van las declaraciones de Greppi quien dejó en claro que a su criterio la ayuda económica no es suficiente debido a que la alta competencia es muy costosa y demanda tiempos que el deportista no puede disponer por razones de trabajo o estudio.
En definitiva es evidente que todos los deportistas amateurs están siendo relegados debido a que nadie se hace cargo de sus situaciones. En Argentina se invierte mucho dinero, por ejemplo, en la televisación de los partidos de fútbol y nadie piensa que parte de esa plata podría utilizarse en este rubro para que el día de mañana el país pueda ser más protagonista que en la actualidad, ya sea en algún juego olímpico o en otros eventos de carácter internacional.