28 junio 2010

Investigación

GERENCIAMIENTO DEL FÚTBOL
Hipotecando el futuro

(Por Hernán Dotto y Matías Menconi) El fútbol ya dejó de ser una actividad deportiva de las asociaciones civiles sin fines de lucro, como lo eran antiguamente los clubes, para pasar a ser parte de una red de negocios vinculados al deporte más conocidos como gerenciadoras. El llamado gerenciamiento del fútbol no es otra cosa que el acaparamiento por parte de los fondos privados de inversión que intentan hacer de este fabuloso deporte su negocio y así seguir acrecentando sus arcas financieras.

Los gerenciamientos deportivos ya no sólo suceden en los clubes de primera división o del ascenso, sino que hoy se está dando en toda clase de ligas regionales y no ajeno a esto se encuentra la Liga Venadense, en donde existen clubes que dependen exclusivamente de capitales privados. Una de las gerenciadoras más conocidas y pionera en realizar este tipo de negocios en la ciudad es la encabezada por Oscar “Cachi” Ceresole que pasó por Sarmiento de Maggiolo y actualmente se encuentran en Jorge Newbery de Venado Tuerto.
Según el ex presidente comunal de Maggiolo e integrante de la actual comisión del club Sarmiento, Andrés De Francesco, para analizar el paso de la gerenciadora que pasó por la institución, hay que dividirlo en tres grandes grupos. Por un lado la parte puramente deportiva, por otro la parte institucional y por último el apoyo o acompañamiento de los directivos o allegados al club.
“Deportivamente te sirve pero institucionalmente el club quedó destruido, porque vos descansás en la gerenciadora, no hay balances, socios, libros de actas, ni nada porque el club no generaba nada como club sino que sólo hacía fútbol. En ese momento Sarmiento ganó dos campeonatos de primera y llegamos a una semifinal, cosa que sin ellos hubiese sido imposible. Ellos trajeron un 90 por ciento de jugadores de afuera y armaron un equipo muy duro y profesional, lo cual permitió que durante dos años fuéramos los mejores deportivamente”, agregó De Francesco.
Hoy en día la ex gerencia de Maggiolo se encuentra en Jorge Newbery de Venado Tuerto y si bien los integrantes y la cabeza es la misma, la situación es muy distinta. El actual manejo institucional a manos de Ceresole tomó un nuevo rumbo, ya que no sólo se nutrió a una plantilla con los mejores jugadores de la liga y se profesionalizo totalmente la división mayor del club, sino que institucionalmente el club creció muchísimo gracias a que se invirtió en infraestructura y se incorporó al trabajo el “Selectivo Regional”, que el ex jugador Adrián Blas Taffarel había creado tiempo atrás durante su paso por Unión y Cultura de Murphy: “El proyecto del Selectivo lo escribí y armé junto con otra gente a la cual se agregó el Beto Acosta, estuvimos un año en Murphy hasta que por distintas causas se disolvió y me uní en el 2004 a Ceresole, quien ya estaba trabajando en Newbery”.
La inclusión del Selectivo y el manejo de los chicos de inferiores aportaron nuevos condimentos para que la gerenciadora fuera acrecentando su hegemonía en la liga y tomara un nuevo objetivo económico. Antiguamente la gerenciadora era un mero inversor que aportaba dinero para armar grandes equipos y salir campeón. Hoy, a partir del manejo del “futuro” del club a través del Selectivo, que se encarga de captar a los mejores chicos de todos los clubes, vio una ventana para hacer su diferencia económica el día de mañana si algún jugador llega a un club de primera o del exterior. Ante esto De Francesco se refirió: “Ellos se llevaron todo lo que pudieron y se robaron jugadores de otros clubes, aunque ellos digan que no los roban y los chicos van solos. Nadie viene por venir, pueden ir a ver cómo es, pero si después no llevan el pase no juegan”.
Por su parte, el ex jugador de Newell´s explicó que “el Selectivo no roba jugadores sino que les brinda la posibilidad de crecer, tomar nuevas experiencias y tener la chance de probarse en clubes de primera división de AFA”. Además agregó que “los chicos vienen solos porque saben que en el Selectivo se trabaja bien y distinto a todos los demás clubes de la liga”.
Una comparación con lo ocurrido en Sarmiento de Maggiolo es lo que le pasó a Racing Club de Avellanada, que con la llegada de Blanquiceleste S.A, vio cómo su equipo salía campeón en 2001 después de 40 años. Pero luego se vio que en la vida no todo es color de rosa y que estas empresas aportan capital durante los primeros tiempos pero luego su objetivo es recuperar todo lo invertido ya que son una empresa y no una asociación civil sin fines de lucro como son los clubes, que no buscan lucrar con el fútbol. Es así que cuando asumió la actual dirigencia de la Academia se encontró con un club totalmente devastado y con la mayoría de los jugadores importantes vendidos al exterior o con el control de los pases en manos de empresarios que habían aportado su capital a la causa Blanquiceleste.
Caso contrario a lo de Sarmiento fue lo hecho por los hinchas y socios de Racing, quienes se organizaron en agrupaciones y generaron multitudinarias marchas en contra del gerenciamiento dado que se le conocían deudas, falta de pago de sueldos, cheques rebotados y pedidos de quiebra. Estas presiones apurarían el proceso del fin del gerenciamiento. Por el contrario, en Maggiolo la gente se dejó estar y puso en manos del gerenciamiento el futuro del club y a la hora de reaccionar se dieron cuenta que no sólo habían emigrado sino que también se habían llevado hasta las redes y las pelotas.
La falta de apoyo o acompañamiento de la gente de Maggiolo no es ajena a lo que pasa en los demás equipos de la liga, sino que esta apatía es dueña de la mayoría de los equipos. La inclusión de los capitales privados en los clubes generó que la liga creciera mucho futbolísticamente al profesionalizarse casi en su totalidad e hizo que hoy la gente se vuelque un poco más hacia el torneo. Aun sigue siendo una utopía creer que los clubes se pueden mantener sólo con la venta de entradas, por lo cual el aporte privado sigue siendo el factor primordial en la vida de los equipos, a pesar de que se sabe que a la larga no trae buenos resultados, como se pudo ver en Racing, Talleres y Belgrano de Córdoba, entre otros.
A la hora de sacar conclusiones y analizar si el gerenciamiento en los clubes es bueno o malo hay que tener en cuenta todos los factores anunciados anteriormente y analizarlos detenidamente uno por uno. Futbolísticamente se comprobó que en su gran mayoría se obtienen grandes resultados. Pero el problema radica en lo estrictamente institucional, ya que los clubes gerenciados pierden las decisiones económicas a manos del grupo inversor, ceden los derechos más preciados como lo son sus juveniles o cracks, las ventas que se generan de los jugadores en todas sus divisiones no dejan porcentajes para los clubes, no se lleva un manejo social ni mucho menos balances ni actas y hasta incluso no quedan socios. Por último, el papel que cumplen los dirigentes del fútbol y los hinchas tampoco es menos importante ya que si las gerenciadoras llegan, crecen y se instalan, es porque nadie hace nada por evitarlo debido a que es más cómodo delegar cosas en otros (y mucho más si esto permite ganar campeonatos), que hacerlo uno mismo.
Es así que el gerenciamiento se convirtió en un golpe más al fútbol. Con el paso del tiempo se comprobó que a la larga llevan a la quiebra a la mitad de las instituciones que pasaron por este proceso y no es cuestión de que por un campeonato se hipoteque el futuro del club.