Pedaleando con pasión,
practicando por amor y
progresando con sudor
(Por Matías Impellizzeri) El Bmx es un deporte que nació en California, Estados Unidos, en 1969 y que de a poco se está haciendo conocido en Argentina. De la mano de Lucas Frascoli, Villa Gobernador Gálvez busca transformarse en una de las ciudades que más impulsa esta actividad extrema. Este joven de 24 años cuenta un poco de su historia y de sus proyectos a futuro.
- ¿Cómo y cuándo empezaste en este raro deporte?
- Arranque de grande, a los 15 años más o menos, con un grupo de amigos, en Rosario, que hacían pruebas en unas rampas de madera que estaban enfrente del colegio San José. Ahí empecé a realizar mis primeras pruebas y mis primeros golpes. Antes de eso sólo usaba la bici para pasear como cualquier otra persona (risas).
- ¿Cómo tomaron tus padres tu incursión en el BMX?
- (Risas) No les gustó para nada y me prohibieron que lo hiciera. Para ellos no era un deporte conocido en el país, era peligroso y encima me tenía que venir para Rosario cada tanto porque en Villa Gobernador Gálvez no hay lugar para ir con las bicicletas. Pero igual le busqué la vuelta y me escapaba para ir a practicar los galpones enfrente de la Isla de los inventos.
- ¿Cómo progresaste con respecto al deporte?
- Hoy en día formé una asociación con mis amigos de Rosario y organizamos eventos con entradas económicas para que la gente vaya conociendo el deporte y nosotros podamos mantener los gastos para reparar y mantener las rampas y todo lo demás.
- ¿Qué complicaciones trae tener que venir a Rosario para poder practicar?
- Trae muchos problemas, especialmente en lo económico. Por eso les presenté a las autoridades de VGG un proyecto para construir un parque con un circuito para los que quieran hacer esta actividad. Lo único que pido es que me cedan un espacio físico para poner en marcha la construcción.
- ¿Cuáles son los pasos a seguir en este proyecto?
- El objetivo es grande, pero todos los que amamos este deporte estamos trabajando para que haya un parque en la ciudad. Ya junté más de 150 firmas y sólo queda esperar. Por suerte, en los años que tengo de carrera en este ambiente, y los distintos torneos que fui en todo el país, me ayudaron a conocer a mucha gente y a muchas empresas que nos darían una mano en caso de que la propuesta pueda concretarse.
- ¿Además de la práctica, cómo te mantenés ligado a este deporte?
- Hace cuatro años que tengo una fábrica atrás de mi casa, ahí tenemos todo lo que necesitás y donde nos encargamos de armar todos los repuestos que necesitamos para las bicicletas. La marca se llama «FAD» y por suerte va en crecimiento, tenemos más de 150 clientes en todo el país que vienen a buscar cosas que no consiguen en otros lugares.
- ¿Y quién se encarga de hacer todo el trabajo y los diseños?
- La mayor parte de los diseños las hago yo, también trabajo en los tornos y en el resto de las máquinas de la fábrica. Pero hay tres chicos que colaboran para el tema de la producción. Estamos bien, tenemos la suerte de hacer todos los procesos nosotros a excepción de la pintura que no nos da el espacio del lugar. También nos encargamos de crear las estampas con el símbolo de la marca. Como se darán cuenta, completito (risas).
- ¿Cómo nace la idea de crear tu propia marca?
- Como me gusta mucho lo que hago y siempre se tardaba demasiado tiempo para conseguir todo lo necesario decidí crear “FAD” y hacerlo yo. Esta primera marca desarrolla productos profesionales para competidores más experimentados, que ya sepan lo que quieren. Y después esta “DAF” que es para los que recién arrancan a incursionar en este lindo deporte.
- ¿Cómo ves la marca de acá a futuro?
- Espero que bien, desde que la creé tengo la suerte de decir que creció muchísimo. Cada vez fabricamos más cosas y de mejor calidad. Eso sí, siempre con materiales ecológicos para no dañar al medio ambiente, así que seguramente va a ir muy bien. Hace poco empecé a mandar productos a Brasil para ir expandiendo el territorio, y si Dios quiere en poco tiempo vamos a hacer lo mismo con Suecia.
Lucas Frascoli es el fiel ejemplo de la perseverancia y el progreso tanto en lo deportivo como en la vida. Su objetivo es difundir el BMX en el país y demostrar que, a pesar de ser muy joven, trabajando con humildad y solidaridad se pueden cumplir los objetivos.