Juan Pablo Estelles
fue elegido por la UAR
para integrar el Pladar
(Por Mariano Calviello) En 1997, mientras las selecciones de primer nivel ya trabajaban con plataformas profesionales y dirigentes rentados, los Pumas recibían viáticos que apenas alcanzaba para los viajes y la cobertura médica. Trece años después, y a partir de la necesidad de que los Pumas no se reduzcan a una camada exitosa y tengan una base amplia y preparada para bancarse una competencia anual, la dirigencia de la Unión Argentina de Rugby (UAR) lanzó el Plan de Alto Rendimiento (Pladar), con el objetivo de formar jugadores y capacitarlos para desempeñarse en el ámbito nacional e internacional.
Los 31 rugbiers seleccionados que actúan en Argentina se entrenan en los cinco centros de alto rendimiento del país. Cada uno recibe un pago mensual de 2.300 pesos y debe entrenarse cinco veces por semana; también cuentan con becas de estudio y cobertura médica. Entre los seleccionados para integrar el Pladar está Juan Pablo Estelles, uno de los jugadores destacados del Club Atlético del Rosario. Con tan sólo 22 años, Estelles ya formó parte de los Pumitas, los Jaguares, Pampas XV y la selección de Rosario.
Estelles, quien heredó la pasión por la ovalada gracias a su padre, comenzó a practicar rugby a los cuatro años y lo sigue haciendo con el mismo entusiasmo que cuando arrancó. Jugador versátil, en su club se desempeña como 'centro' pero en los Pampas XV o Los Jaguares lo hizo como 'wing' o 'fullback'. “Depende de lo que el técnico necesite. De todas maneras, a mí me gusta jugar de centro”, explicó Juan Pablo.
Cuando se le consultó por cómo fue que llegó a formar parte del Pladar, Estelles manifestó: “Al Pladar llegué gracias a haber tenido un buen rendimiento con los Pumitas menores de 20 años en 2008. Creo que ése fue mi trampolín para formar parte del mismo”.
Sobre la importancia de formar parte de los Pampas XV, Juan Pablo reveló que fue una gran experiencia personal, que aprendió mucho y lo disfrutó al máximo. Además, contó que formaron un grupo muy unido y que, a pesar de enfrentar a jugadores profesionales, jugaron en un nivel muy alto y tuvieron un buen rendimiento.
En relación a que Atlético del Rosario compite contra equipos de Bs. As. Estelles expresó: “Jugar en la URBA es muy bueno para nosotros porque tiene más exigencia en muchos aspectos y además es un torneo largo que demanda una gran cantidad de jugadores”.
Al ser consultado por el tiempo que le dedica al entrenamiento, el 'centro' de Plaza contó que los lunes, martes y jueves va una hora y media al gimnasio y, después, a la práctica que es de dos horas. Los miércoles hace sólo gimnasio, por lo que se queda más tiempo allí. “En el rugby, la parte física es uno de los aspectos más importantes. Más allá de la calidad del jugador es indispensable estar a pleno físicamente. Un jugador por más técnica que tenga, sino tiene resto físico para aguantar 80 minutos de partido, no sirve. Además el rugby de hoy te exige correr más, por eso en los entrenamientos lo principal es el estado físico y poder mantenerlo a lo largo del año”, explicó Estelles.
Juan Pablo se refirió a la dieta, dijo que “es especial” y contó lo difícil que se le hace cumplir con ésta que fue planteada y diagramada por su preparador físico: “Trato de seguirla lo más que pueda”.
Las lesiones en el rugby son moneda corriente y sobre las suyas dijo: “Tuve muchas lesiones, pero las más importantes fueron una rotura de ligamentos del tobillo que me operé y estuve cuatro meses sin jugar, y el año pasado tuve una luxación de hombro que también necesité cirugía y estuve cinco meses para volver a la cancha”.
Además de jugar al rugby, Estelles contó que estudiaba Ciencias Económicas pero el año pasado dejó debido a que entrena todos los días a la mañana y a la tarde y mucho tiempo no le queda. “Pienso continuar con la carrera de a poco. Para el segundo cuatrimestre tengo planeado cursar algunas materias”, detalló.
Siendo jugador de los Pumitas, los Jaguares, Pampas XV y la selección de Rosario las posibilidades de jugar en Europa crecen y las ofertas se multiplican. Sobre la idea de dejar Rosario y probar suerte en el viejo continente, Juan Pablo expresó: “La verdad es que todavía no busqué irme. Quiero jugar en el club más tiempo y el día que decida irme voy a ver qué posibilidades hay”.
Todo deportista cuenta que el orgullo que se siente representar al país no se compara con nada. La posibilidad de jugar en el seleccionado nacional para Estelles está latente, cerca. “Ojalá algún día me toque jugar en los Pumas -remarcó-, creo que es el sueño máximo de todo jugador y voy a hacer lo posible para alcanzarlo”.
Dada la formación y experiencia que Juan Pablo Estelles adquirió a los 22 años sólo le resta cumplir su último sueño, quizás el más importante de su carrera deportiva: abrazarse junto a otros catorce Pumas para entonar en la cancha las estrofas del himno nacional y defender la camiseta argentina como sólo ellos lo saben hacer.