28 junio 2010

Tenis

De sueños, deseos e
ilusiones con el tenis
La santafesina Agustina Lépore relegó muchas cosas en la vida
por la raqueta pero no se arrepiente: "Lo volvería a elegir"


(Por Florencia Salvucci) Agustina Lépore arrancó desde muy pequeña, con tan sólo cinco años, a edificar los cimientos de su carrera y a partir de entonces no paró más. Hoy con 21 es una de las grandes promesas del tenis nacional que, a fuerza de sacrificio, voluntad y un incesante trabajo, supo sortear momentos difíciles y cosechar gran cantidad de logros alrededor del mundo. Si bien conoce mejor que nadie los pro y los contra de la profesión, es conciente de que el tenis encierra gran parte de su vida y según dice, si tuviese que volver a empezar, lo volvería a elegir. En diálogo con Deportea contó su experiencia e ilusiones en el 'deporte blanco'.

- ¿Qué recuerdos tenés de tus primeros pasos en Trebolence?
- Esos fueron mis mejores años y, a pesar de que me fui hace mucho tiempo, el club sigue siendo como mi casa. Las cosas que me enseñaron los profesores de la infancia las sigo llevando hasta el día de hoy, la libertad que tenía y las cosas que aprendí ahí no las voy a olvidar nunca. Gran parte de lo que soy es gracias a ellos y a mi familia.
-¿En qué torneo debutaste profesionalmente?
- Debuté en el 2004 cuando tenía 16 años, después de recibir una wild card (invitación especial), en un torneo que se realizó en Salta. Recuerdo que no me fue muy bien y quedé eliminada en primera ronda, pero por suerte ese mismo año tuve la posibilidad de jugar la Fed Cup Junior en Barcelona, junto con Flor Molinari y Betina Jozami y ahí conseguimos una alegría.
-El de Barcelona fue tu primer logro a nivel internacional y te abrió muchas puertas a futuro ¿qué recordás?
- Era muy chica y fue mi primera experiencia fuera del país. Se nos hizo muy complicado, jugamos contra equipos que estaban mejor preparados, como Rusia y Canadá, pero por suerte nunca bajamos los brazos y siempre dimos pelea a pesar de nuestras limitaciones. Para ese torneo no contábamos con el apoyo que se necesita por parte de la Asociación Argentina de Tenis y sin embargo pudimos derrotar a grandes potencias y traernos a casa un título de gran importancia.
- En 2006, luego de conseguir tu primera final en el circuito femenino sufrís una lesión y quedás marginada de las competencias por varios meses ¿cómo fue ese tiempo de espera?
- Después de perder la final en México, me lesioné la muñeca y me tuvieron que operar por lo que estuve casi cuatro meses alejada del circuito, eso me impidió seguir progresando tenísticamente y seguir sumando en el ranking. Pero por suerte lo tomé con naturalidad, son cosas que siempre pueden pasar y uno tiene que saberlas superar. En mi caso tanto mi familia como mi entrenador fueron de gran apoyo y ayuda.
-Ese parate no estuvo nada mal, porque el 2007 lo arrancaste con todo. ¿Coincidís con aquellos que dicen que ese fue 'tu año'?
- Totalmente. El 2007 fue sin dudas el año de mi despegue, conseguí cuatro títulos como profesional, fue increíble. El primero recuerdo que fue el de Buenos Aires, en Parque Roca y una semana después gané el de Bell Ville, los dos fueron sobre polvo de ladrillo y yo me sentía más que cómoda. El tercero fue en Barueri, Brasil, ya finalizaba la temporada y sólo quedaban por jugar los torneos argentinos. Acá había logrado muy buenos resultados, en Córdoba llegué a la final pero perdí ante la tandilense Mery Irigoyen, por suerte en Buenos Aires me tomé revancha y cerré la temporada en el puesto 364º del ranking de la WTA.
- Luego de ese gran pasaje, iniciaste una gira por el exterior con el objetivo de escalar en el ranking y sumar experiencia, ¿qué balance hacés al respecto?
- El resultado fue favorable y con mi entrenador quedamos sorprendidos, porque si bien venía demostrando un nivel de juego muy bueno, no esperaba conseguir otro título, como lo fue el de Coatzacoalcos, en México, ni mucho menos llegar a jugar la final en el torneo de Francia. Sin dudas, fue una gira muy buena, que me sirvió para mejorar mucho en cuanto a lo tenístico y que me permitió cumplir con los objetivos que me había propuesto.

- El haber ganado el XIX Trofeo Internacional Getxo, en España ¿tuvo un sabor especial o fue uno más?
- Para mí todos los torneos tienen un sabor especial y éste, sin dudas, lo tuvo. Además de ser mi sexto título individual en el circuito de la ITF, fue muy meritorio ya que el día anterior había jugado dos partidos: la final del dobles, en la que perdimos y la semifinal de singles.
-Teniendo en cuenta que sos muy joven, estás por cumplir 22 ¿cómo es la vida de una tenista?
- Es bastante sacrificada, no es una vida común como todas las demás. Empezás a entrenar desde muy chico, te tenés que cuidar muchísimo, te la pasás viajando de un lugar a otro y estás mucho tiempo lejos de la familia y de los amigos. En mi caso, por ejemplo, me costó bastante terminar el secundario, ya que había arrancado con las giras por el exterior, pero por suerte lo terminé.
A diferencia de lo que muchos piensan, ser tenista no es para nada fácil, tenés que resignar y dejar atrás muchas cosas, y siendo tan chicos por ahí dejamos pasar etapas que no se van a repetir nunca más.
 - Entre tantas horas de entrenamiento y tantos viajes, casi no te queda tiempo para la familia y los afectos ¿cuál es la reacción de ellos para con tu actividad?
- Es verdad, paso la mayoría de mi tiempo fuera de casa, lejos de mi familia y mis amigos, pero por suerte ellos siempre me apoyaron. Son concientes de que esto es lo que me gusta y que por eso lo elegí. Me siento muy afortunada de tener la familia y los amigos que tengo.
-¿Cuáles son tus expectativas para este año?
- Seguir creciendo y escalando en el ranking. Sé que tengo muchas cosas por mejorar pero tengo un gran equipo de profesionales que me apoyan y me aconsejan, y eso es un gran respaldo para mi, me dan mucha confianza.
-Si tuvieras que definirte en pocas palabras, ¿cuáles serían?
- Me defino como una gran luchadora, creo que una de mis mayores virtudes es que nunca bajo los brazos y eso, si bien me ha traído sin sabores y he tenido que dejar varias cosas de lado, también me ha dado la mayoría de mis alegrías y logros deportivos.
-¿Qué consejo les das a aquellas chicas que recién se inician en la actividad?
- Les diría que se diviertan, que disfruten del juego, de los entrenamientos y que mantengan la ilusión intacta. Eso es fundamental, no podés seguir adelante si no mantenés vivos tus sueños, tus deseos, esos son el motor de cada tenista.