CRECER CON EL VÓLEY
“Hoy en día estoy
donde siempre soñé”
Bruno Vinti, el punta receptor de Sonder, habló de sus logros,
sus sueños, sus metas y su vida en torno a la pelota y la red.
(Por Florencia Salvucci) Son muchas las historias que hay en torno al mundo del deporte, pero ésta tiene un rasgo muy particular. Bruno Vinti, la joven estrella del vóley rosarino, se inició en la actividad cuando tenía tan sólo siete años y con una única intención: imitar las acciones de su hermano mayor.
Hoy, doce años más tarde, es uno de los punta-receptor más destacados de la ciudad, disputó numerosas competencias nacionales y recorrió el mundo defendiendo la celeste y blanca, llevándola en varias oportunidades a lucirse en el podio. Con su simpleza, con la humildad que lo caracteriza y con sus dotes de buen jugador, Bruno construyó su carrera casi sin querer. Sin embargo, y a pesar del gran esfuerzo que demanda la actividad, el punta de Sonder es consciente y reconoce que lo que ayer se inició como un juego hoy se convirtió en su estilo de vida.
- ¿Cómo te iniciaste en el mundo del Vóley?
- Empecé a los siete años, yo no hacía nada, de vez en cuando iba a jugar al fútbol pero sólo eso. A mi hermano un día lo llaman para jugar al vóley, y como yo en ese entonces le copiaba casi todo lo que hacía, lo seguí y fui a jugar con él. Los primeros años iba a verlo entrenar, agarraba una pelota y lo único que hacía eran pases contra la pared, lo cual, después me ayudó bastante para iniciarme en el deporte.
- ¿Cuál fue tu primer club?
- Mi primer club fue Rosario Central, pero no estuve casi nada por unos problemas de la institución. Después se creó Sonder, club donde me desempeño actualmente, y unos cuantos jugadores que estábamos en Central nos fuimos a jugar allí.
- A nivel nacional arrancaste a competir en 2007, desde ese entonces te tocó participar en varios torneos internacionales representando al país y con muy buenos resultados, ¿cuál es el que más recordás?
- El que más recuerdo fue el Sudamericano de Menores del 2008, mi primera experiencia internacional, Argentina nunca lo había ganado en categoría Menores y fuimos los primeros en lograrlo.
- ¿Cómo es la experiencia de jugar un Mundial?
- Inexplicable. Trabajar tanto para algo así, dejar de lado la familia, los amigos, las posibilidades de estudio, todo para cumplir con una meta y luego estar ahí y ver lo que es te llena de emociones. Gracias a Dios, hicimos un Mundial brillante, creo que nunca viví nada parecido. Estar ahí con todos los otros países del mundo, jugar a un nivel superior todo el tiempo, es algo que no se logra todos los días. ¡Encima nos tocó en Italia! Más no puedo pedir, me sentía 'como un nene en navidad'.
- ¿Qué pensaste la primera vez que pisaste la cancha en un mundial?
- Lo primero que se me vino a la mente en ese momento fue recordar todas las cosas por las que había pasado para llegar hasta ahí: lesiones, dejar la familia, los amigos, todas las clases de problemas que puede llegar a tener un deportista. Eso me dio unas ganas de jugar increíbles, estaba muy ansioso, feliz.
-¿Cómo fue ganar el oro en los Juegos ODESUR en Medellín? ¿Recordás alguna anécdota?
- Ganar una medalla siempre te llena de alegría, más cuando estas representando a tu país. Sinceramente fuimos a estar entre los primeros tres, ese era nuestro objetivo, y por suerte lo pudismo cumplir a la perfección. Una anécdota: antes de viajar hacia Colombia, ninguno de nosotros tenía idea de lo que eran los Juegos Odesur porque ninguno había participado en ellos antes, pensábamos que era un torneo de vóley común y corriente, pero cuando llegamos a Medellín no lo podíamos creer: la gente, el estadio, la villa olímpica, todo era genial.
- Recién llegaste del Panamericano en Puerto Rico donde consiguieron la medalla de plata con la selección ¿Cómo lo viviste? ¿Cómo viste al equipo? ¿Cuáles son tus sensaciones?
- Fue extraño, fuimos con un equipo Sub 23 era una mezcla entre siete juveniles y cinco mayores, fuimos a Puerto Rico a ganar experiencia, los juveniles, y los mayores a tener un poco de competencia. Nos encontramos con rivales duros como Dominicana y Puerto Rico, pero por suerte pudimos hacer un torneo excelente y llegar hasta la final, que se nos escapó por muy poco ante Estados Unidos. Ellos jugaban con un equipo lleno de mayores, con más experiencia en estos torneos, lo cual significó bastante en la final. Me alegra mucho poder haber estado en este Panamericano, siendo juveniles volver con una medalla de un torneo mayor nos llena de orgullo.
- ¿Cómo es la convivencia con el equipo en estos viajes, teniendo en cuenta que por ahí, pasan más tiempo con ellos que con la familia o los amigos?
- Al principio, cuando empecé en los procesos de Selección me era difícil dejar a mis amigos, familia, mi casa, y demás. Pasando los años uno se va acostumbrando a "dejar de lado" si se quiere, porque uno sigue extrañando a la familia pero en menor cantidad. Con el correr del tiempo, el equipo se vuelve una familia, hace tres años que estoy con los mismos jugadores y ya son como mis hermanos.
- Siendo tan joven y estando tan abocado al deporte ¿Cuál es la reacción de tu familia y amigos?
- Mis amigos y familiares siempre me apoyaron, nunca dudaron de mí y nunca me pusieron ninguna clase de traba para practicar el deporte, por lo cual les estoy eternamente agradecido.
- ¿Qué otras pasatiempos tenés además de jugar al vóley?
- Cuando no estoy en mi casa y no estoy entrenando, trato de despejarme un poco, ir al shoping sea dónde sea que me encuentre en ese momento. Conectarme a internet y hablar con mis amigos también es una buena salida. Si estoy en Rosario y juega Central es seguro que voy a la cancha. Otro pasatiempo creo que no tengo, últimamente si no estoy entrenando, estoy comiendo o descansando para volver a entrenar.
- ¿Cuáles son tus expectativas para este año?
- Personalmente espero poder jugar el Sudamericano Juvenil que se realiza en septiembre en Chile, esperamos ganarlo y poder clasificar al Mundial del año que viene. Pasado el Sudamericano, espero tomar más protagonismo en esta Liga Nacional 10/11 y poder cumplir un buen papel.
- Si tuvieras que definirte en pocas palabras, ¿cuáles serían?
- Como jugador me gusta tener control sobre el rival, en todo momento saber lo que va a hacer, estar un paso adelante, obvio que no siempre lo consigo. Por suerte queda mucho por mejorar. Como persona soy tranquilo, medio caradura, y como a la mayoría, me gusta compartir el tiempo con mis amigos más allegados.
- ¿Tenés alguna cuenta pendiente con el vóley?
- Buena pregunta, creo que no tengo ninguna cuenta pendiente con el vóley, es más si pudiera hacer todas las cosas de nuevo no tengo dudas de que sería exactamente como las hice, con errores y virtudes. Creo que hoy en día estoy donde siempre soñé estar. Pero todavía queda mucho, muchos años de carrera y Dios quiera que me vaya bien.