El Gurí Martínez un
verdadero gladiador
Omar es uno de los principales referentes del automovilismo
en el país y actualmente lucha por entrar en la Copa de Oro
(Por Franco Chiesa) Feroz adentro del auto, calmo e introvertido afuera. Así es Omar José Martínez, el entrerriano que es considerado uno de los mejores pilotos en la actualidad, y cuyos palmarés le dan la razón para serlo. Con un campeonato en el TC en su haber, el del 2004, y otros tantos en el TC2000 y Top Race, el Gurí tiene seguidores en todo el país gracias a su desempeño en las pistas en todas las categorías que participó. Además, entre los reconocimientos fuera de la pista, fue nombrado por el gobernador Sergio Urribarri como director de la Casa de Entre Ríos en Capital Federal.
Al igual que la mayoría de los pilotos de la Argentina, su carrera comenzó en un auto de fórmula. Fue en la 6 Entrerriana donde empezó a dar sus primeras vueltas, y todo gracias a su padre, que también era piloto, y le armó un auto para él. Después pasó a la Fórmula Renault en 1987, donde conseguiría un par de títulos. La Fórmula 3 Sudamericana sería su ultima categoría de formula, ya que en 1995 se produce el debut en el TC200 y, posteriormente, en el TC.
-¿Como influyó su hermano Ariel en tu carrera como piloto?
- En el zonal iba a empezar a correr él. Pero como el auto había quedado en el taller, me dijo que arrancara yo y ahí empecé. Después a él le gustaba más estar en el tema de los motores, de poder prepararlos para las carreras, que correr. Entonces me dijo que yo siguiera corriendo y él dedicándose a la parte mecánica.
-¿Tenía un modelo de piloto a seguir?
- Nunca me imaginé estar corriendo a nivel nacional. No tuve muchos ídolos, pero nunca pensé que iba a estar corriendo con ellos, algo de lo que todavía no caigo desde que dejé el zonal de Entre Ríos.
-¿Hay alguna carrera que recuerde en particular?
- Por ahí son muchas. Una que recuerdo fue en la Fórmula Renault corriendo en el autódromo 9 de julio, que la gané. Después me acuerdo la última del 2004 cuando logré el título en el TC. Y las que corro en Paraná, por ser mi provincia y estar cerca de mis amigos y mi familia, es realmente agradable.
-¿Que significó para usted el título del 2004?
- Haber logrado el campeonato en la máxima categoría de nuestro país. Después de muchos intentos y sub campeonatos, pensé que nunca se iba a llegar a dar, pero se dio. Era algo que a me faltaba, ya que lo estaba anhelando hacía varios años, y después de haber salido campeón en el Top Race y el TC2000.
-¿Cómo cree que tiene que ser un piloto: extrovertido o callado?
- Depende de la forma de ser de cada uno. En teoría tendría que ser callado pero feroz adentro del auto. Así es como soy yo. Pero hay otros a los que les gusta hablar y decir cosas.
-¿Con qué chances se ve para la Copa de Oro del TC?
- Con las ganas y las esperanzas de poder mejorar de acá en adelante, además de poder ser competitivo y asegurarme un lugar en la Copa de Oro. Después se verá, pero la idea con el equipo es pelear el campeonato palmo a palmo con los punteros. Sé que es difícil, pero lo vamos a intentar.
-¿Cuánto tiempo más va a estar corriendo?
- Sé que no se va a correr toda la vida y soy consciente de eso. Pero tres o cuatro años más voy a seguir corriendo. Es lo que me gusta, así que por ahora no pienso en éso.
Con 77,5 en el 11º lugar en el Campeonato de TC, El Gurí tiene las carreras de Salta y 9 de Julio para asegurarse un lugar en la Copa de Oro, la que definirá al campeón 2010. Pero como todos loas años, Martínez será una fija para estar en el lote de protagonistas que peleen el campeonato.
Pero más allá de su pasado, su hoja de éxitos se escribe día a día y, con miles de fans en todo el país, es una leyenda viviente del automovilismo argentino. No por algo es el más respetado de los pilotos nacionales en la actualidad. Ya sea arriba de un auto peleando el primer lugar, o abajo, abrazándose con Marcos Di Palma y dando pocas notas, el Gurí Martínez es el último de los grandes ídolos del TC.