30 agosto 2010

Entrevista al Pope Greco

La vida de un entrenador

(Por Bruno De Gaetano) Luego de una excelente y apabullante victoria de Los Caranchos a Almirante Brown por 36 a 3, Germán “Pope” Greco contó como fueron sus inicios como jugador y también sobre su experiencia como entrenador de rugby. Pope, quien fue alentado por su hermano mayor y sus amigos para que practique el deporte, tuvo la suerte de conocer el territorio italiano, en donde pudo dirigir y a la vez, recibir dinero por lo que hacía. Mientras que en Argentina es muy distinto. El amateurismo es una realidad presente, son pocas las personas que cobran un sueldo en el ambiente del rugby. Tras terminar su carrera como jugador, en 1992 comenzó su ciclo como director técnico.

Actualmente Greco está al mando de la primera de Los Caranchos, club en el cual también recibe un sueldo ya que es un empleado rentado. Sin duda, es una persona que vive de lo que le gusta, y que no realiza una vida paralela como en muchos otros casos.
 - Usted conoce bien el rugby italiano... ¿Qué cosas traería de ese país para implementarlo en el rugby a nivel local y nacional?
 - Yo admiro el nivel de economía que tienen los italianos que les permite apoyar mucho el deporte y también admiro el apoyo estatal hacia el deporte. Si implementaríamos eso, el rugby argentino estaría mucho mejor en todo sentido. Y con esfuerzo podría llegar a profesionalizarse.
 - ¿Cuál es su opinión con respecto al amateurismo del rugby argentino?
 - Es difícil que te lo diga yo, porque soy un tipo rentado y hace como 10 años que cobro por lo que hago. Hace tres meses que volví al país. Estuve siete años en Italia y dos años en la Patagonia. Es difícil, pero es nuestra realidad. Los clubes europeos envidian esta cuestión, porque es muy difícil que los jugadores de aquel país jueguen sin tener un dinero a cambio. Nos envidian la pasión.
 - ¿Piensa que el rugby es uno de los deportes en donde existen más los códigos tanto dentro como fuera de la cancha?
 - Sí y hay que mantenerlo. Uno lo ve en el típico tercer tiempo, en donde ambos equipos comparten las mesas. Quizá una persona que no te esté interiorizada en el rugby, ve los partidos en donde parecen matarse dentro de la cancha, pero después del partido son todos amigos.
 - ¿Como jugador siente que cumplió su sueño?
 - Sí. Mi sueño ha sido jugar siempre con mis amigos dentro de la cancha y también he jugado al nivel más alto que he podido. Siento que he cumplido mis objetivos como jugador.
 - ¿Eligiría el mismo camino si pudiera volver a nacer?
 - Sí. La verdad que sí. No me arrepiento de lo que elegí. Fueron mis elecciones y para mi fueron las correctas. El ser jugador de rugby me ha brindado muchas satisfacciones y el ser entrenador aún me las brinda día a día.
 - Si no hubiese podido ser jugador... ¿Qué estaría haciendo en estos momentos?
 - No tengo idea. Por ahí estaría jugando al básquet como lo hacía cuando era chico. Por mi altura, siempre me gustó ese deporte. Pero una vez que practiqué el rugby, dejé de jugar al básquet, que es otro deporte muy lindo.
 - ¿Qué le aconsejaría a los chicos que están practicando este deporte?
 - Que jueguen por diversión y por los amigos. Es lo más importante. El dinero y la fama llegará si uno hace un esfuerzo inmenso y también si uno sabe aprovechar las oportunidades que se le presentan. Pero lo más importante, es que hay que jugar por diversión junto a sus amigos de toda la vida.
 - ¿Cuáles son sus objetivos a corto y largo plazo como entrenador?
 - A corto plazo es mejorar todo acá en el club y tratar de ascender el año que viene que fue un objetivo no conseguido. Tuvimos un mal partido en la final pasada que hizo que no pudiéramos ascender. Nos preparamos mucho para ese partido, por eso da un poco de bronca. Pero hay que levantar la cabeza y ponerle pilas para lograrlo en el próximo torneo.