El rugby en Venado Tuerto
se agiganta día a día por
la pasión de sus adeptos
(Por Matías Menconi) No es nada raro que el logro deportivo aumenta el interés en la sociedad y lleva, especialmente en los más chiquitos, a volcarse de lleno en la práctica del mismo. Si hay un deporte que no está exento de esto es el rugby. El gran mundial alcanzado por Los Pumas el 2007 en Francia, logró que niños y jóvenes se interesaran en desarrollarse en esta disciplina.
El Jockey Club Venado Tuerto, es una de las instituciones deportivas más importantes y prestigiosas de la ciudad y el rugby es uno de los pilares más importantes en el crecimiento y vigencia del club. Su presidente, David Hinchliff Mathew, se refirió al auge que este deporte consiguió en este último tiempo: “Gracias al tercer puesto de Los Pumas en el mundial tuvimos, tras la finalización del mismo, a más de 50 chicos interesados en anotarse para practicar rugby. Aún así es sabido que este interés ciertamente suele ser pasajero y de esos 50 hoy seguirán la mitad solamente. Pero es importante aclarar que el deporte ha crecido mucho en el club y gran parte de esto se lo debemos agradecer a los buenos rendimientos grupales e individuales así como también a la gran calidad de entrenadores que tenemos”.
El rugby se practica en el Jockey desde hace algo más de 25 años, por decisión de un grupo de jugadores y ex jugadores que quisieron arraigar definitivamente la pasión por este deporte en Venado Tuerto. “El principal objetivo de esta disciplina es ser un deporte formativo de personas. El rugby es un activo defensor de la promoción de los valores esenciales en el juego y la vida misma como lo son la honestidad, el esfuerzo y tesón, trabajo en equipo y respeto por el rival y el árbitro. Acá tenemos como premisa principal la amistad y la camaradería entre los chicos y una prueba elocuente de esto se aprecia en los clásicos terceros tiempos”, contó el entrenador del equipo mayor, Juan Carlos Jurun.
El Jockey cuenta con todas sus categorías participando de los campeonatos programados por la Unión Rosarina de Rugby (URR), en la temporada que se extiende de marzo a noviembre. En club posee alrededor de 200 jugadores activos entre todas las categorías: el plantel superior, que compite en la División Intermedia; divisiones juveniles (participan con tres divisiones: Menores de 15, Menores de 16, y Menores de 17 años) y las divisiones infantiles, en donde se desarrollan los niños desde los 5 hasta los 13 años.
Los equipos del club reciben, además de las regulares del torneo de la URR, a delegaciones de Buenos Aires y Sudáfrica. Del mismo modo realizan giras en donde se destaca la realizada por las divisiones infantiles en Chile en octubre del 2007.
“Competir con equipos tan fuertes como los de la Liga Rosarina, los que vienen de Buenos Aires o los de Sudáfrica cuando vienen de gira, hacen que uno esté más motivado para entrenar, esforzarse para mejorar y tomarse el deporte más en serio. Tuve la suerte de participar de combinados provinciales e incluso nacionales con los cuales realicé giras por varios lugares y me sirvió mucho ver y aprender al lado de grandes jugadores y en países donde el rugby es muy popular. Todo esto hay que agradecérselo al club ya que hace un gran esfuerzo para mantener el deporte a gran nivel”, contó el jugador de la primera Enzo Ferrari.
La convocatoria que tiene el club avanza día a día y, según señala el presidente del club, por fin de semana pasan por el área de rugby del club aproximadamente 800 personas entre las tres categorías, incluyendo jugadores, entrenadores, manager, padres, familiares y allegados del Jockey Club y de los clubes visitantes.
Por otra parte, Hinchliff Mathew explicó que “el club cuenta con tres canchas de infantiles y cuatro canchas reglamentarias para adultos y juveniles, respetando los requerimientos y medidas reglamentarias de la Unión Argentina de Rugby”, adicionalmente el área de rugby, hay quincho para terceros tiempos y dos dormies para recibir delegaciones de hasta 54 personas. Enorgullecido con el crecimiento y nivel de la institución, el máximo responsable del club agregó que “se poseen instalaciones comparables con las de los más importantes clubes de rugby, no sólo de Rosario sino también de Buenos Aires, y de todo el país”.
En cuanto al nivel de las divisiones y sus desempeños en las competiciones que participa, el entrenador Jurun contó: “El nivel es parejo, si bien no tenemos equipos que marquen diferencia, todos realizan buenos papeles y se ubican en los primeros puestos. En este último tiempo el nivel en el club ha aumentado mucho y día a día crece un poquito más”. Ante esto mismo, el jugador Ferrari aclaró que “no hay grandes diferencias con los otros equipos” y que “si bien el nivel es parejo hay jugadores que individualmente marcan una diferencia”.
El club, paralelamente con el rugby, creció mucho gracias a otros deportes de los considerados menos populares como lo son el hockey, natación, pelota paleta, golf, turf, bowling y por supuesto el tenis, con la Academia G. Coria. La vida deportiva, unida a la social, hacen que siempre y a cualquier hora haya un socio disfrutando de las instalaciones de la institución. Socios que son muy importantes para el desarrollo y avance, tanto en lo deportivo como económico, del Jockey y que así lo entienden sus dirigentes que, lejos de la alienación, contribuyen a ese crecimiento diario con esfuerzo, trabajo y coherencia dirigencial.
Los deportes amateur como el rugby muestran esa esencia que se perdió en aquellos más populares como el fútbol o el automovilismo, en donde poco a poco todo pasó a ser un gran negocio y se olvidaron los viejos principios. Por suerte estas disciplinas, elitistas (según algunos) o no, son las que enorgullecen, porque demuestran ese gran amor propio y deseo de crecer y mejorar cada día sin más remuneración que la de ver a la ovalada acostarse tras la línea blanca rival.