24 octubre 2011

Deportes amateur

El amaterismo en el
waterpolo nacional
Los recursos son escasos y el aporte de sus practicantes es
el estandarte en el escaso desarrollo del deporte acuático

(Por Alejandro Dieguez) La parte económica de los deportes amateur juega un papel decisivo, pero la falta de apoyo sigue vigente. El waterpolo no es la excepción, demanda una dura etapa de preparación en la que sus jugadores deben lidiar con sus respectivos trabajos y formas de vida. Al respecto, la ex jugadora rosarina del seleccionado nacional Cecilia Abaca, brindó detalles de su carrera y la preparación que demanda una etapa de competencia internacional.

El waterpolo presenta un alto grado de compromiso de parte de sus practicantes, quienes deben entrenar hasta tres veces por día sin sustento alguno. ”Había que localizar piletas para poder practicar, pasamos por Gimnasia y Esgrima, luego en Newell’s que fue donde se desempeñó la primera selección nacional en el deporte”, indicó Abaca.
Los costos que demandaba el deporte eran de consideración y se tenía que juntar dinero para poder viajar y la Federación otorgó ayuda con el pago de los pasajes en avión. Al respecto destacó que “eran momentos muy duros, había que vender rifas para poder pagar los días de estadía. Más adelante el ente organizador de cada país le daba alojamiento a los deportistas”.
En referencia al desgaste que ocasionaba la práctica diaria, comentó que la exigencia era terrible, se entrenaban hasta seis horas por día, que se distribuían hasta en tres etapas. Eran dos horas de nado, luego a la tarde y en la noche se practicaba la parte táctica-técnica.
Son muy pocas las jugadores que logran consagrarse y pueden emigrar al exterior para ser profesionales, en referencia a esta cuestión agregó que “existió una jugadora que es muy conocida en el ambiente que es Cora Masip, había ido a jugar a Italia, donde el deporte está profesionalizado, se gozaba de un sueldo y se podía vivir”.
Respecto a la primera participación de la selección nacional en un torneo internacional comentó: “En el torneo sudamericano salimos terceras e hicimos podio, por ser la primera vez estuvo muy bien y fuimos mencionadas especialmente por los organizadores por ser un equipo tan nuevo que llegó muy lejos”.
En referencia al difícil compromiso de que el deporte se aleje del amateurismo añadió: ”Veo difícil la profesionalización, el waterpolo es uno de los deportes menos masivos, en caso de que exista una oportunidad puede ser del lado masculino. Existen y existieron muchos sponsors vinculados a los deportes acuáticos que pueden aparecer y se puede negociar pero igualmente creo que es difícil. A nivel competitivo el waterpolo masculino es olímpico y el femenino no lo es”.